SOY LIBRE, LIBRE COMO SON LOS SUEÑOS

Hoy sabemos que lo importante es soñar. Liberar nuestro inconsciente, filtro de censura del pensamiento. Creemos que al soñar perdemos un tercio de nuestra vida..y nos equivocamos!

PERSPECTIVAS

miércoles, 12 de febrero de 2014

naturale-que?

Empiezo a pensar que la naturalidad no es más que una utopía, o al menos, si algo que queda tan lejos como el origen del hombre.
A veces creo, que ya no es posible mostrarse tal y como es un@, dejar a la luz todos nuestros defectos y todas nuestras virtudes a la vez,  al alcance y vista de todo el que esté dispuesto a ojear, es algo prácticamente imposible.
Hacer y deshacer como nos viene en gana y como nos pida el cuerpo ya no se lleva, o cuesta más de lo que debería.
Puede ser porque hemos sustituido nuestras verdaderas necesidades humanas por otras artificiales hasta el punto de creer que éstas nuevas son las que realmente deben ser saciadas constantemente, dejando a un lado los caprichos innatos, inmateriales, naturales...
Y entonces la impulsividad y la pasión van quedando poco a poco desplazadas a un lado por el consumismo y la apariencia, que las van alejando más y más, hasta quedar relegadas a un pasado mejor.

viernes, 21 de junio de 2013

vacio...

Tengo un vacío en el pecho, que aunque hueco, me quema constantemente, para que note la soledad, para que sepa de su ausencia.

Cuando es tan intenso que me paraliza, respiro profundamente, lloro un poco y entonces puedo seguir hacia delante, se calma un poco, parece que disminuye con cada lágrima…duele menos, hace como que desaparece, finge haberse resuelto, pero en cuanto  me descuido, vuelve a oprimirme el pecho y otra vez volvemos a empezar, y así se repite, una y otra vez…

viernes, 24 de mayo de 2013

LA ESPERANZA QUE NOS MANTIENE


“La esperanza hace que agite el náufrago sus brazos en medio de las aguas, aún cuando no vea tierra por ningún lado.”
Con esta cita de Ovidio, se puede resumir el origen de la hasta ahora, inagotable esperanza de los saharauis, a su vez, fuente de la fuerza y convicción, que tras 37 años de exilio, torturas y una larga espera, seguimos manteniendo con la misma firmeza.

Y son precisamente esa firmeza y convicción las que nos hacen saber con seguridad que los saharauis volveremos a nuestra tierra natal, donde podremos vivir en paz, como pueblo al fin con patria, y lo más importante: en total libertad.

El cuándo no lo podemos saber, pero claro está que cada vez está más cerca, y a pesar de 37 años de paciente espera, nadie podría imaginar que cada vez cueste más soportar el paso del tiempo, a diferencia de lo esperado, no nos acostumbramos ni nos conformamos.
Seguimos viviendo como refugiados en tierra prestada, a pesar de haber acomodado la hammada (la nada) para aliviar esa espera con la ayuda humanitaria internacional y los frecuentes proyectos sociales, que intentan sofocar la dureza de un desierto inhóspito como él solo. A  pesar de todo ello, no hemos hecho de él nuestro hogar, sigue siendo una estancia meramente temporal, que dure lo que dure, terminará.
 A pesar de vivir con el ocupante, puerta con puerta tanto tiempo, seguimos enfrentándolo día tras día, seguimos saliendo a la calle gritando por nuestra libertad secuestrada, recibiendo a cambio palizas y torturas que violan todos los derechos humanos que pueda tener una persona.
Seguimos soportando la indiferencia de una comunidad internacional que, a pesar de diferenciar claramente lo que es correcto de lo que no, gira la cara hacia otro lado mientras hunde sus manos en la profundidad de las riquezas del Sahara Occidental, sacando todo el provecho posible.
Seguimos esperando pacífica y pacientemente a que la ONU cumpla con lo prometido: un referéndum donde podamos elegir sobre  nuestro futuro, como únicos legítimos a tomar esa decisión, una ONU que adormecida y limitada, dejó nuestro porvenir aparcado para cuando sea.
Seguimos soportando el desamor de todos los gobiernos españoles, que continúan uno tras otro, usando nuestra causa para acceder al poder, para después seguir apartándonos a un lado, ya que las correas de Marruecos seguirán tirando más que la responsabilidad moral e histórica con el pueblo saharaui, el que una vez casi fue español.

Pero pese a todos esos obstáculos  y más que no he mencionado, nuestra esperanza no solo sigue intacta sino que crece día a día,  siguen apareciendo nuevos motivos para ello y los antiguos se mantienen, como la solidaridad de los pueblos vecinos, especialmente el Argelino y el Español, la buena formación de la juventud saharaui que motivada por la posibilidad de participar en el progreso de una RASD independiente e instalada en el propio Aaiún, se reparte por el mundo absorbiendo todo lo que pueda serles útil en ello.

Los saharauis tenemos algo muy característico, muy común en nosotros: somos muy testarudos y cuando nos empeñamos en algo, es muy difícil guiarnos hacia otro lado, sin cambiar de parecer hasta conseguir lo que queremos y si a eso le sumamos nuestra capacidad nata para aprovechar las dificultades impuestas para crecer y superarnos, entonces se puede predecir con casi total seguridad que volveremos a nuestra tierra, y nuestra esperanza no habrá sido ni un solo día en vano.

jueves, 7 de marzo de 2013

Que su mensaje se entienda mejor tras su muerte de lo que se entendió durante su vida.



Muchas veces me han dicho que los saharauis defendemos demasiado a Argelia, Cuba, Libia (Gadafi concretamente) y Venezuela (a Chavez), porque claro, como son los países que ayudan activa y públicamente al pueblo saharaui y su causa.

Que el hecho de que nos ayuden (casi nos mantengan) no quiere decir que debamos aplaudir todo lo que estos países hagan, que deberíamos ser más críticos y que quizá esta postura del Frente Polisario y de la Rasd en general, tiene algo que ver con el estancamiento y el hecho de que las demás potencias (las que mandan en el mundo) y la ONU están tan paradas en cuestión del Sahara Occidental.
Esto me ha hecho pensar mucho, y hoy más a propósito de la muerte de Chávez, que los del hemisferio sur lamentamos especialmente...
La cuestión no es que los saharauis defendamos estos régimes y a quienes por occidente llaman dictadores solo porque nos ayudan (Que para mi es motivo suficiente)...sino porque no en todas las partes del mundo la versión sobre los hechos es la que se cuenta en los países occidentales, quizá en otros lugares recibimos versiones diferentes, y eso es lo que mantiene nuestra postura.

Y aunque cambiar nuestra postura sobre estos países, facilitara algo por parte de EEUU, Francia o la ONU en la resolución de nuestro conflicto, no creo que cambiariamos en absoluto. Se pueden meter su hipocrítica democracia, libertad e igualdad por donde les quepa.

Hoy los saharauis, SÍ lamentamos la muerte de Hugo Chávez, pues personalmente no puedo juzgarlo por lo que haya hecho en Venezuela porque ignoro y porque no lo he vivido. Lo juzgo por lo que ha hecho/aportado en el mundo y sobre todo por lo que ha hecho por mi pueblo, que no es poco.
Los venezolanos son los únicos con derecho a juzgar lo que Hugo Chávez haya hecho o dejado de hacer en Venezuela.

domingo, 3 de marzo de 2013

Hija de las nubes

Soy una chica cualquiera de veintipocos años, que intenta aprovechar las oportunidades que le da la vida, disfrutar del día a día y hacer las cosas lo mejor posible.


Intento llevar adelante mis objetivos para ser útil y calmar la rabia y la impotencia que me recuerdan cada día la desdicha en la que he nacido, para aliviar el dolor que me causa el olvido y la indiferencia de un mundo hostil, indiferente e injusto.

Uno de mis mayores deseos es poder usar mis manos para poder cambiar la parte de mundo que me toca, moldearla y decorarla hasta verla mejor.

Llevo tanto tiempo fuera de mi hogar que no lo conozco.
He nacido en el curso de una guerra, en medio de un desierto árido, a miles de kilómetros de mi origen y cerca de una ciudad militar…

Cuando pienso en mis primeros años de memoria, aparecen de repente: arena y alegría.
En mis recuerdos no hay ninguna carencia, recuerdo dormir pegada a mi abuela o a mi abuelo, las personas más importantes y sabias del mundo.
Recuerdo los desayunos alrededor de la tabla de té, metiendo el pan en el vaso ¡que delicia, que manjar mojar el pan en el té caliente!


Así comenzaban los días, todos juntos en la jaima, de buena mañana, justo cuando el sol brilla con una intensidad que solo puedes ver en ese preciso instante, con el olor del incienso de fondo y el peso de las mantas sobre el cuerpo, tiene un color verdaderamente especial, como si quisiera acaparar la atención de todo el que abra los ojos en ese momento.


Recuerdo perderme contando estrellas, que parecían caerse del cielo de lo cerca que estaban. Y la claridad de las noches de luna llena, como única dueña de ese abandonado desierto.
Dormir en una noche de verano bajo ese cielo es uno de los mayores placeres, comparable a pocas cosas.
Recuerdo el suelo y las piedras bajo mis pies descalzos, recordándome la libertad bajo la que he nacido.


Pero, a pesar de las maravillas creadas en la nada, hay una sensación inevitable, de la que nadie puede escapar: la provisionalidad de esa situación, que te lleva a saber que no eres de allí y nunca lo serás, que tu lugar no está ahí y que esa estancia tiene fecha de caducidad.


Ahora que regreso al presente, noto una cicatriz que no sé cuando fue herida.
Sé que crucé un puente que sin saber cómo, me trajo a otro mundo que alguna vez quise hacer mío, un viaje confuso del que apenas recuerdo mucho.

Olvidé mi lengua.

No podría negar que no me haya pesado, con el paso de cada uno de esos años, la brecha de la distancia y la cultura, porque la he sentido, la he sufrido tanto, me ha confundido tantas y tantas veces, la he intentado tapar y disimular de tantas maneras, hasta comprender que por muchos caminos que recorra, por muchos lugares y hogares que conquiste, si olvido mi verdadero origen estaré perdida.


Y solo ahora entendí que no tengo más futuro que mañana, ni pasado más que ayer, quizá en eso consista ser hija de las nubes, en ser nómada sin destino, pero caminando con certeza cada paso.
Tengo un origen que no me deja olvidar quien soy, también tengo una patria que desconozco y un pasaporte que no me define.
Recorro un camino que mis padres no entienden y mis hijos no conocerán.
He crecido entre la amargura de lo que pudo y no fue y la esperanza de lo que puede pero no sé si será.


Mientras tanto, siembro semillas en un desierto sin saber cuándo florecerá, busco primaveras en las dunas y albergo ilusiones en los nuevos vientos que soplan.
Al fin y al cabo, en eso consiste ser hija de las nubes, en divagar por este mundo con la convicción de saber quién eres.

miércoles, 11 de abril de 2012

Camina y disfruta


Nos pasamos la existencia anhelando algo más, buscando que más tener, hacer o querer.
Y así se nos pasa la existencia hasta llegar a viejos.
Buscando la famosa felicidad en algo o alguien, construyendo la vida perfecta para cuando llegue el momento de disfrutarla. Construyendo un futuro idílico, con la persona idónea.
Nos pasamos los días quejándonos del hoy, llorando y odiando el ayer, anhelando el mañana.

Nadie te dice que nunca llega ese perfecto futuro, que no hay futuro que coger si no un hoy, espléndido porque  está  ahí única y exclusivamente para ser vivido.

viernes, 9 de marzo de 2012

Caminando


Es duro, cuesta mucho, el día a día a veces se hace imposible.
Mantener la constancia con el paso de los años, no perder la fuerza de voluntad.
Ver lejos la meta u olvidar porque te metiste aquí es habitual, pero no suficiente para abandonar.
Sacrificios que no acaban, uno detrás de otro, esfuerzos que a veces van con recompensa inmediata y otras no aparece por ningún lado.
Empiezas por cumplir un sueño, pones todas tus ilusiones en ello y decides apostar todo lo que tienes por conseguirlo.
Y es que a pesar de que a veces solo se vea lo difícil, cuesta arriba y agotador que es este viaje, la convicción es tan fuerte que ni siquiera aparecen dudas sobre si seguir o no, porque el único camino es mantener la marcha hacia delante, intentando dar  lo mejor cada día, buscando la motivación que se empeña en jugar al escondite.
Porque esto es lo que tú mismo has elegido para ti, nadie te lo impuso, nadie lo sacará por ti, es de las pocas cosas en la vida que dependen únicamente de ti, que es por y para ti.”

Todo el mundo tiene un  obstáculo, objetivo, meta o reto en la vida como este al que aferrarse,  que nos hace seguir hacia adelante a pesar de las dudas y las inseguridades, de las desilusiones y los dolores.